Análisis de experiencias y proyectos sobre
gestión de la diversidad en los centros y aulas:
ESTRATEGIAS DE TRABAJO CON
ALUMNADO DE INCORPORACIÓN TARDÍA EN LOS CENTROS DE SECUNDARIA
Lluïsa Geronès, Olga Soler y Albert Quintana
Seminari sobre escolarització d’alumnat d’incorporació tardana de les comarques gironines
– Fundació J. Bofill
El Seminario sobre la escolarización de
alumnado de incorporación tardía de las comarcas de Girona, impulsado por la
Fundación Jaume Bofill, nació de la necesidad y oportunidad de compartir las
prácticas y experiencias con alumnado recién llegado de incorporación tardía que
se viene dando en algunos institutos de nuestras comarcas. Así, en el Seminario
ha participado profesorado de los IES: Brugulat de
Banyoles, Sta. Eugènia de Girona, Vallvera de
Salt, de Castelló d’Empúries, de Anglès, de Santa Coloma de Farners y del
Monturiol de Figueres.
A partir de compartir y contrastar las
experiencias de los diferentes centros fueron surgiendo unos principios, y unas
estrategias que compartíamos o valorábamos como positivas y eficaces. De todas
ellas, la que fue captando más nuestra atención y preocupación es la del paso
del aula o dinámica de acogida al aula ordinaria en los centros de secundaria. Y
también es la que queremos plantear prioritariamente en este Simposio.
Principios iniciales
básicos
Los principios que vamos encontrando y queremos
alcanzar en la base de nuestra práctica pedagógica los recogemos de esta forma:
1.
La escolarización del alumnado
AIT al sistema educativo obligatorio debe servir para procurar su integración y
autonomía social y personal, a la vez que para alcanzar la igualdad de
oportunidades. Su escolarización, debe hacer prosperar al máximo sus
posibilidades y capacidades. Conviene no renunciar nunca a la posibilidad que
acrediten la ESO y facilitar su acceso al mundo sociolaboral.
2.
Para realizar su proceso de
escolarización y aprendizaje ha de tener, o debe crearse, un contexto favorable
a su incorporación. Así mismo, debe haber un proyecto de educación intercultural
en el centro, que promueva la relación y la convivencia, facilite una vivencia
positiva de la inmigración y de la diversidad de culturas y haga frente a las
actitudes de racismo y xenofobia.
3.
Por principio, es deseable que
salga lo menos posible del aula ordinaria y haga como la mayoría de alumnos,
siempre que se puedan atender. Con todo, necesita unos apoyos y unas estrategias
específicas que deben diseñarse y administrar para que pueda seguir la tarea del
aula ordinaria lo más rápidamente posible.
4.
Por ello, es prioritario acelerar los aprendizajes instrumentales
básicos, para reducir el período de tiempo en el que estos alumnos no pueden
seguir los aspectos más elementales del currículo ordinario. A la vez es muy conveniente que la
actuación y el proyecto de trabajo con este alumnado
sea consensuado y compartido para todo el claustro y comunidad educativa.
Estrategias en la
acogida
La estrategia en la acogida más valorada, a
pesar de que provenimos de experiencias y prácticas organizativas diferentes, es
el aula de acogida. Aula de acogida
entendida como un espacio dentro del propio centro educativo (instituto)
intermedio, abierto, intensivo y flexible. Intermedio porque prepara al alumnado
para participar del aula ordinaria, inmerso ya en el centro que lo acoge.
Abierto porque preparar al alumnado para participar del aula ordinaria, inmerso
ya en el centro que lo acoge. Abierto porque no permanecerá en ella todas las
horas de la jornada lectiva, sino que según sus posibilidades participará de algunos ámbitos como podrían ser la tutoría, o
algunas materias...
Intensivo en el sentido de tratarse de una
intervención rápida para acelerar su proceso de adquisición de la competencia
comunicativa y de unos aprendizajes básicos de lengua y entorno que faciliten su
incorporación y eviten su aislamiento y marginación. Y, flexible, porque se
adapta al proceso de aprendizaje de cada alumno, procurando una introducción
gradual al resto de horas de clase,
y permitiendo unos itinerarios formativos personalizados en función de los
intereses y capacidades del alumno.
Otras estrategias que favorecen la acogida
contempladas son: valorar la conveniencia o no de situar al alumno recién
llegado en un curso por debajo del que le tocaría por edad, promover la
implicación de la familia a partir de la entrevista inicial, preocuparse de la
acogida del alumno en el grupo clase, la tutoría personalizada ejercida como una
cotutoría entre el coordinador de incorporación tardía
y el tutor del grupo clase, la tutoría “entre iguales” con compañeros de clase,
la evaluación inicial y el seguimiento desde el equipo docente y la comisión de
atención a la diversidad, generar expectativas positivas respecto de su aprendizaje y acelerar su proceso, la necesaria coordinación
con los servicios educativos y sociales externos, disponer de un servicio de
mediación cultural, incluido todo ello en el Plan de Acogida del centro.
Estrategias en el paso del aula de acogida al
aula ordinaria
A
pesar de que se hayan podido desarrollar más o menos las estrategias de
acogida y con cierto aprovechamiento, a menudo se constata que el alumno de IT
“se pierde” al pasar del aula (recurso) de acogida al aula ordinaria. Las
principales dificultades que se presentan suelen ser del tipo: a) que el nivel
de lengua no es suficiente para cursar las áreas de la ESO (especialmente en la lectura y
escritura); b) la autonomía personal es aún precaria; c) la falta de referentes
culturales o vacíos conceptuales, dificultan a menudo, entender las
explicaciones de la clase, i d) confundir, a veces, al alumnado con dificultades
de lengua con el de dificultades de aprendizaje (si no se pone atención se
mezcla alumnado de NEE y de AIT).
Por ello deben desarrollarse estrategias que
comporten: a) seleccionar los contenidos y aprendizajes básicos de las materias,
b) vertebrar los conocimientos a través de la lengua como vehículo de
aprendizaje y facilitar el vocabulario básico académico, c) aplicar acciones de
atención a la diversidad que puedan englobar todo el alumnado como, de lectura
comprensiva, de trabajo cooperativo, d) introducir apoyos, como el de la
anticipación, que reducen la “distancia informativa” entre el nivel del alumno y
el del aula, y mantener algunos espacios de referencia, d) reforzar tanto en el
aula como en el apoyo a los hábitos de trabajo y de estudio, contar con la
colaboración de compañeros de clase (alumnos guía con los apuntes), g) valorar
el buen uso y mal uso de los dossieres de clase, h)
establecer unos sistemas de evaluación adecuados, i) coordinar el apoyo escolar,
familiar y social…
Además de los elementos expuestos en esta
recensión hemos de tener en cuenta que el alumnado de incorporación tardía que
llega a nuestros institutos es cada vez más diversos y por tanto precisarán
procesos y actuaciones diferentes. Debemos reclamar para los centros los
recursos necesarios para dar la atención adecuada al alumnado de incorporación
tardía. A la vez que hemos de incrementar y exigir la colaboración y
coordinación de todos los agentes del territorio para procurar una verdadera
integración social y comunitaria.