Análisis de experiencias y proyectos sobre gestión de la diversidad en los centros y aulas:

CONVIVIR CON LA DIVERSIDAD. GESTIÓN DE GRUPOS HETEROGÉNEOS Y NUEVOS ENFOQUES CURRICULARES EN SECUNDARIA.

Pere Alzina

Orientador y director del IES Miquel Guàrdia de Alaior. Menorca.

 

La complejidad de la convivencia y del proceso de enseñanza y aprendizaje en aulas bastante heterogéneas ha generado tensiones y ha propiciado diseños educativos improvisados que han ido profundizando en las diferencias en vez de aprovecharlas para acercarnos al concepto científico de que una única especie (la homo sapiens) puebla el plantea y que todos procedemos de una misma rama de la evolución y somos hijos de un conjunto de casualidades y fenómenos azarosos que nos han conducido hasta nuestros días; es lo que Morin denomina la identidad humana común[1]; esta identidad proviene de una unidad genética que se refleja en una unidad morfológica, anatómica y fisiológica, cerebral, psicológica y afectiva: reír y llorar, sentir angustia o felicidad son características universales de carácter innato. Esta unidad ha ser la clave que posibilite la conveniencia en la diversidad; la concreción en la práctica educativa de esta evidencia científica es un reto pendiente. Las aulas externas, los programas de diversificación curricular, las aulas específicas para personas con necesidades educativas especiales, los programas de garantía social, las aulas de apoyo, las UACs, los PACs, y de otras medidas no han hecho más que profundizar en la concepción de que unas diferencias excesivas pueden alterar gravemente la dinámica de las clases y que hay que alejar (de la manera más políticamente correcta posible) todos los m

 

ES muy posible que una clase de las nuestras reúna más complejidad y diversidad que la que pueda reunir un gran agrupamiento escolar de hace treinta años. La diversidad de lenguas y culturas que conviven en ella generan conflictos, contrastes, oposiciones: la chica magrebí que vive aislada y no habla (ni parece querer) la lengua de la comunidad; el chico plurideficiente (sordo y mudo) que sólo puede comunicarse a través del lenguaje de los signos; los dos chicos ingleses recién llegados con una concepción muy diferente sobre lo que son derechos y deberes; dos chicos de habla castellana que ya de entrada rechazan “el polaco” por prejuicios lingüísticos sociales y políticos; los chicos de obreros temporeros que sólo permanecerán un par de meses entre nosotros; el chico y la chica de alguna víctima de la globalización que ha tenido que emigrar y se encuentra en situación ilegal; los chicos y chicas de familias hispanoamericanas que buscan todo aquello que anónimamente les quitamos como colonizadores; las chicas de padres y madres de las Islas que ven como los elementos básicos de la cultura se van transformando y diluyendo; los chicos y chicas de padres y madres cubiertos de riquezas ( en las escuelas públicas cada vez menos) que desean y tienen todo lo que quiere, como en un sueño; los chicos con dificultades generales de aprendizaje, la chica con trastornos emocionales graves, la chica inteligente, trabajadora, responsable, simpática y agradable; la chica tímida, preocupada y ansiosa; el chico gracioso, rebelde,  el chico activo, nervioso, poco estudioso; la chica con síndrome down, el chico con enfermedad degenerativa grave que va en silla de ruedas...

¿Es posible una escuela para todos con un conjunto de contenidos y actividades suficientemente plurales e inclusivas para fomentar el trabajo cooperativo y la convivencia de todos estos chicos y chicas? ¿Es realmente posible la convivencia en la diversidad? ¿Podrá la escuela conseguir un proyecto integrador e inclusivo capaz de ilusionar la comunidad educativa hacia nuevas fórmulas de convivencia y de cooperación?

            Buscar respuestas múltiples a estos interrogantes es el núcleo de nuestro proyecto. Algunas de las alternativas en práctica creemos que nos acercan a la utopía de la inclusión.

 

Los aspectos centrales del proyecto

Nuestro proyecto de centro intenta avanzar en dirección a la utopía de la inclusión educativa y se fundamenta en los siguientes aspectos:

 

1.       Posibilitar la convivencia en la diversidad en grupos heterogéneos reducidos, aumentando el número de horas lectivas del profesorado y el número de grupos por niveles.

2.       Posibilitar la innovación y renovación educativa: diseñar actividades de enseñanza y aprendizaje capaces de generar y fomentar la colaboración y la convivencia, la progresiva globalización de los contenidos y la integración significativa y funcional de estos en marcos conceptuales y contextuales reales. Este es el reto más importante, el más difícil de conseguir y  el que más riesgos presenta.

3.       Potenciar la resolución de los conflictos como una herramienta más de convivencia, estabilidad y progresos del grupo. Creemos que se debe aprender a vivir en conflicto y aprovechar el reto que suponen parar mejorar nuestra formación ética y nuestra intervención educativa.

4.       Potenciar un proyecto educativo global que no diferencie entre tipos de apoyo para determinadas necesidades. En estos momentos tenemos identificados demasiados handicaps y buscamos para cada uno de ellos, un especialista. Nosotros proponemos la unificación de los apoyos y la consideración de todos los posibles handicaps como necesidades educativas temporales o permanentes.

5.       La ampliación del concepto de multiculturalidad; no sólo hemos de entender por multiculturalidad la convivencia de diferentes grupos humanos procedentes de países y estados diferentes, también hemos de avanzar en el concepto que entre los ciudadanos de una misma cultura conviven muchas persones diferentes con culturas particulares que también necesitan de nuestro respeto y comprensión.

6.       Facilitar la participación e implicación de las familias en los procesos educativos. Conseguir la colaboración de las familias en el proceso educativo es una meta más necesaria que nunca.

7.       Coordinar los diferentes servicios que inciden sobre la persona o personas con necesidades desde la escuela o el instituto. Demasiados profesionales pueden proponer soluciones contradictorias al mismo problema, lo que aumenta la sensación de desprotección ante tanta supuesta protección.

8.       Facilitar y potenciar la educación de las emociones, de los afectos, de los sentimientos, de las actitudes, controlar y entender las emociones, los afectos y los sentimientos y fomentar actitudes de respeto y colaboración es uno de los objetivos del proyecto que defendemos.

 

Todo ello pretende ofrecer respuestas a la diversidad, buscando un hilo conductor que nos permita comprender la diferencia física, psíquica, sensorial, emocional, afectiva, cultural, religiosa o lingüística y definir actividades de enseñanza y aprendizaje globales e inclusivas.



[1] MORIN, Edgar (2001): Tenir el cap clar per organitzar els coneixements i aprendre a viure. Barcelona: La Campana. Pàg. 93.