Presentación de resultados de la investigación:

ADOLESCENTES INMIGRANTES

Miquel Siguan

Profesor Emérito de la Universitat de Barcelona y Asesor de la Fundació “la Caixa

Hace un tiempo llevamos a cabo un estudio, patrocinado por La Caixa, sobre la situación y los resultados conseguidos por alumnos inmigrantes en una muestra de escuelas en Cataluña y en Madrid (La escuela y los inmigrados. Paidos 1999). El estudio que aquí presentamos, patrocinado también por La Caixa se puede considerar una continuación de aquél porque tiene por objetivo los inmigrantes entre 14 y 18 años pero en este caso no basándonos en una muestra de centros sino en historias individuales.

            La adolescencia se caracteriza como una etapa de tránsito entre una situación infantil fuertemente condicionada por el entorno familiar y una situación de relativa independencia y orientada al futuro. Pero en el caso de los inmigrantes a esta dualidad se añade otra: su mundo familiar se corresponde con una cultura diferente y mucho más  tradicional que la de la sociedad a la que deberán incorporarse. Las dificultades de adaptación y las posibilidades de conflicto son, por tanto, mayores.

Para los jóvenes inmigrantes, más aún que para los autóctonos, la integración satisfactoria en el sistema escolar es el mejor camino para una integración satisfactoria en la sociedad adulta. Pero la proporción de los que fracasan en la escuela es mucho más alta y nuestro sistema escolar parece incapaz de compensar estos fracasos. El estudio muestra que aún que sea en proporciones limitadas hay instituciones al margen del sistema escolar regulado que son capaces de compensar estos fracasos.

Incluso cuando su integración escolar es satisfactoria, los jóvenes inmigrantes pretenden mantener su identidad colectiva que, en el caso de los inmigrantes de Marruecos, que son mayoría en nuestro estudio, es, en primer lugar, religiosa; y todos se declaran dispuestos a mantenerla, a pesar de que sus implicaciones por sus comportamientos en la sociedad de acogida a veces, especialmente para las chicas, se presentan problemáticas.

Pero muestran además una identidad nacional que la proximidad y los contactos frecuentes con Marruecos ayudan a mantener y que los mueven a proponerse como objetivo una identidad doble.